Un espectáculo que vuelve a llevar en escena la mágia y el aire del Carnaval y de la música de Montemarano gracias a la interacción entre músicos virtuosos (clarinete, acordeón, castañuelas y pandereta) y bailadores. La música de Montemarano se identifíca en cada acento rítmico de la pandereta, en cada volteo virtuosistico del clarinete y en cada hipnótico hechizo de la melodía.
La música de Montemarano anteriormente se tocava con charamela y gaita; se cuenta que la oleada de vuelta de los primeros emigrantes desde America introdujo en el pueblo el clarinete, instrumento de las frases jazz, que abrió nuevas fronteras al cuento antiguo y entrelaçó cuentos italo-americanos, nuevas sugestiones creativas, con la antigua y indomable energía de la taranta.