No es posible hablar de tarantela calabresa si no cómo denominador geográfico que si introduce a un universo difuso y abrupto. El mito de la taranta ha engendrado aquí una música y un baile que en cada país asume señas precisas y diferentes entre ellos, se manifiesta en una variedad de versiones y alambiques atados a una historia de culturas, cambios, asentamientos que han actuado de manera diferenciada en cada provincia, en cada valle y en cada aldea.
Las diferencias entre una zona y una otra se reflejan dondequiera de manera total sobre las estructuras de la melodía y la rítmica y por lo tanto sobre la danza, sobre el estilo de los pasos, su amplitud, las figuraciones y la velocidad. Mimmo Cavallaro-TaranProjet, se hace medio por la expresión de este complicado lenguaje musical expresándose, por los sonidos, antiguos ritmas e instrumentos de la tradición calabresa. Epígonos de un pasado fabuloso pero también testigo de un presente vivo y en expansión, proyectan la tarantela calabresa en la música étnica europea contemporánea sin traicionar de ello los orígenes.